¿Usamos bien las tarjetas? ¿Sabemos qué tipos hay y para qué sirven?

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Artículo publicado en el Diario Sur con fecha 29/03/2021.

Que las tarjetas han sido “las reinas de los medios de pago” en los últimos años no es ninguna novedad. Pero aun así en ocasiones seguimos sin utilizarlas adecuadamente. Es posible que esto sea debido a que no tenemos claras las diferencias entre las distintas modalidades o, simplemente, a que tenemos tantas opciones que nos perdemos en ellas. Por tanto, es necesario conocer cuáles son las modalidades de tarjetas y diferenciarlas de su nombre comercial.

Empecemos por saber que existen cuatro modalidades básicas de tarjetas: débito, crédito, prepago y virtuales; que Visa y Mastercard son empresas multinacionales de servicios financieros que facilitan el movimiento de fondos de forma electrónica por todo el mundo y, por tanto, no son un tipo de tarjeta, sino que su marca la podemos encontrar en cualquiera de las modalidades antes mencionadas; que Euro6000, Servired y 4B son las empresas nacionales emisoras (existe un proyecto de fusión entre ellas); y que, dentro de cada modalidad, sobre todo de crédito, podemos encontrar diferentes opciones dependiendo de si están enfocadas a particulares o empresas.

Analicemos ahora las características principales de las diferentes tarjetas:

– Débito: estas tarjetas están vinculadas al saldo de la cuenta vinculada a la vista. Por tanto, se podrán realizar pagos con ellas siempre y cuando haya dinero en la misma.

– Crédito: en este caso el saldo que se utiliza es el del crédito concedido, al margen del importe de la cuenta a la vista.

– Prepago: para pagar con esta tarjeta usaremos el saldo “cargado” en la tarjeta. Por tanto, los pagos se limitarán al importe que hayamos decidido “ingresar” en ella.

– Virtual: son específicas para el pago por Internet. A través de la web de nuestra entidad financiera podremos generar una tarjeta con un número, fecha de caducidad, código de seguridad e importe concreto. Junto con las prepago, son considerados los métodos más seguros para el pago online.

Especial atención debemos prestar al uso de las tarjetas de crédito. Hay que tener en cuenta que los pagos se basan en el “saldo disponible”, que es básicamente un préstamo de la entidad financiera para la realización de nuestras compras y que, por tanto, hemos de devolver; dependiendo de la opción elegida para esta devolución (dentro del mes o a plazos) pueden suponer el pago de intereses.

El desconocimiento del funcionamiento de las tarjetas, principalmente las de crédito, y sobre todo de aquellas que incluyen la opción revolving (tener disponible para gastar de nuevo el importe que ya hemos devuelto) han generado, en los últimos tiempos, algunos problemas, ya que la devolución del principal de la tarjeta se ha visto alargado en el tiempo y, por tanto, los intereses generados han aumentado notablemente.

Las facilidades que nos permite una tarjeta para realizar pagos, así como los intereses que éstas pueden generar, ha propiciado el desarrollo de diferentes opciones específicas para colectivos empresariales, como tarjetas para el pago de peajes o en gasolineras o aquellas en las que el titular de la tarjeta es la empresa pero se han emitido a nombre del empleado para que pueda hacer uso de ella en el desarrollo de su trabajo.

Hay que tener presente que las tarjetas pueden ser emitidas no solo por entidades financieras sino también por establecimientos mercantiles para el pago de sus productos y servicios.

En conclusión, resulta de vital importancia ser plenamente conscientes de la modalidad de tarjeta de la que disponemos y las consecuencias de su uso.

Edufinet es un proyecto promovido por Unicaja Banco y la Fundación Unicaja.

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