La estanflación: Uno de los mayores retos de la política monetaria

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¿Qué es la estanflación?

La estanflación es una coyuntura económica que se da en aquellas situaciones en las que hay una inflación demasiado elevada y un estancamiento o recesión de la economía. Este es un término utilizado desde 1965, concretamente fue el entonces ministro de finanzas británico Ian McLeod el que, con el nombre de “stagflation”, definió por primera vez el concepto de estanflación. Sin embargo, pese a esta primera definición, no fue hasta la Crisis del Petróleo de 1973 cuando se globalizó por todas las economías avanzadas.

¿Cuál es el contexto histórico?

La historia ha estado marcada por distintas corrientes de pensamiento que han predominado en diferentes zonas del planeta. Sin embargo, el inicio de las sociedades, tal y como las conocemos en la actualidad, comenzó con la Revolución Francesa en 1789, que junto con la teoría del liberalismo económico desarrollada por Adam Smith y la Revolución Industrial iniciada en la segunda mitad del siglo XVIII, marcaron la transición hacia una nueva época denominada Edad Contemporánea. Desde entonces, gran parte de las economías del mundo han tendido a globalizarse cada vez más, y la mayoría de las naciones avanzadas han ido aumentando su grado de apertura. Así las cosas, una característica muy importante que se ha desarrollado junto con el proceso de globalización ha sido la existencia de ciclos económicos, es decir, fluctuaciones que marcan en determinados momentos épocas de expansión seguidas de épocas de recesión en la economía de un país. Pues bien, en algunas circunstancias, estas situaciones de retroceso van acompañadas de un incremento en los precios generalizados, es decir, un aumento de la inflación. Esta consecución de catástrofes económicas fueron las que determinaron el inicio de la Crisis del Petróleo de 1973.

La Crisis del Petróleo marcó un hecho muy importante dentro de la historia más reciente de la economía. Tras las “tres décadas de oro” de la economía mundial respaldadas por la Teoría Keynesiana, la recesión de 1973 desarmó la explicación que este economista daba sobre la causa del aumento en los precios. Keynes expuso, a través de su modelo de aspas, que el incremento de los precios era causado por un aumento en la demanda. Lo cierto es que a Keynes no le faltaba razón. Sin embargo, su modelo no supo predecir la situación que se daría en la Crisis del Petróleo debido a la restricción por parte de los países de la OPEP respecto a la oferta de crudo mundial. Por primera vez dejó de funcionar la teoría creada por Keynes, y su verdugo fue la estanflación. A causa de la recesión del 73, los países más avanzados vieron como su elevada demanda de petróleo no podía ser cubierta por la reducida oferta que había en ese entonces. En consecuencia, los precios del “oro negro” se inflaron, a la misma vez que las economías comenzaban a estancarse debido a la enorme dependencia hacia esta materia prima.

¿Cuáles son las consecuencias?

Anteriormente hemos podido mostrar cómo puede generarse una situación real de estanflación. Sin embargo, sería interesante examinar los posibles efectos que puede ocasionar este fenómeno. La estanflación está considerada entre los economistas más expertos como una de las peores situaciones que se puede dar dentro de la economía. Para los bancos centrales supone un gran dilema debido al debate que surge entre la aplicación de políticas monetarias contractivas o expansivas. Por una parte, si se deciden incrementar los tipos de interés se reduciría la inflación, pero se estancaría aún más el crecimiento económico. Sin embargo, si se toma como solución la reducción de los tipos de interés se dispararía el crecimiento económico, pero la inflación aumentaría aún más. Por lo tanto, no hay un remedio claro para la estanflación, de ahí que este hecho suponga un quebradero de cabeza para los responsables de la política monetaria.

¿Qué nos depara la estanflación en la actualidad?

Desde los inicios de la pandemia, la estanflación está, sin lugar a duda, a la orden del día. Las restricciones higiénico sanitarias adoptadas por muchos gobiernos generaron, como bien sabemos, un decremento muy importante del flujo comercial internacional. Este hecho causó una recesión global que afectó a una gran cantidad de países. Sin embargo, tras el fin del confinamiento, la demanda se expandió de forma sorprendente a tales niveles que la oferta mundial no pudo abastecer.

En consecuencia, se generaron una serie de cuellos de botella que causaron un incremento en el precio de muchos productos (por ejemplo, la crisis de los semiconductores de 2021). Además, sumando el aumento del precio de la energía que se ha generado este último año debido al encarecimiento de algunas materias primas como el carbón, además del presente conflicto geopolítico entre dos países tan importantes como son Rusia y Ucrania en la producción de energía y de otras materias primas, las empresas se han visto obligadas a internalizar en sus precios parte de este aumento en sus costes. Así pues, la inflación se ha disparado hasta alcanzar niveles de dos cifras en algunos países. Por otro lado, la mayoría de economías no se han recuperado todavía de la recesión sufrida a consecuencia del COVID, por lo que podríamos decir que en la actualidad estamos viviendo una época de estanflación.

Imagen 1: Índice de Precios al Consumo. Índice general. Variación anual.

Fuente: Instituto Nacional de Estadística. Listado de series graficadas. Serie: IPC251856.

Como podemos observar en la Imagen 1, en estos últimos dos años la inflación ha sido muy elevada, llegando a alcanzar su máximo en julio de 2022, con un valor de 10,8 según el INE.

A efectos de esta situación, el Banco Central Europeo ha decidido aumentar los tipos de interés. Si observamos el final de la serie temporal en la Imagen 1, se puede ver que la curva comienza a descender a partir del séptimo mes de 2022, gracias a la aplicación de políticas monetarias contractivas. Sin embargo, como hemos visto anteriormente, este hecho puede causar un aumento de la recesión en la economía. Por lo tanto, otra vez más, se vuelve a abrir el debate que comenzó con la Crisis del Petróleo en 1973 y que, hoy en día, parece no tener todavía una solución clara. Hasta el momento, parece que los bancos centrales están intentando atajar el factor que podría estar generando más problemas, como es la inflación en la actualidad.

Imagen: Imagen de frimufilms en Freepik

Autores

María del Mar Molina Parra
José Antonio Díaz Campos
Arnie Zareei Bogoya
Edufinet
José M. Domínguez Martínez
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